· Resaltan recientemente en el marco del Encuentro Regional de Jóvenes Hablantes de Lenguas Indígenas organizada en la ciudad de Valladolid.

· “Queremos tener una educación que permita que sigamos siendo comunidad y no a destruirla tal como sucede actualmente”, coincidieron los jóvenes participantes.

· La cultura maya portadora del conocimiento que la da vida al territorio.

Valladolid, Yucatán, México a 22 de diciembre de 2013 (Bernardo Caamal Itzá)

Muchos no hablan la lengua maya o niegan en hablarla por temor a que nos los acepten por la sociedad, por eso mejor optan por no practicarla incluso como cultura, misma que le da vida al territorio donde actualmente viven, por eso estamos aquí, para analizar y reflexionar esos factores que nos afectan y entender porque no queremos regresar a la comunidad y al territorio que nos da vida y cobijo en estos tiempos de crisis, cambios climáticos y de falta de alimentos, resaltaron los jóvenes indígenas que participaron en el Encuentro Regional de Jóvenes Hablantes de Lenguas Indígenas, que se realizó los días 20 y 21 de diciembre, en el Salón de los compositores en la Casa de Arte y cultura de la ciudad de Valladolid, Yucatán.

De acuerdo a los organizadores, este espacio de análisis y reflexión que organizan los jóvenes es con la finalidad de propiciar el dialogo y analizar de manera incluyente y participativa, las problemáticas, retos y perspectivas de las lenguas indígenas como derecho de las juventudes e instrumento de comunicación y construcción de la cultura de nuestros pueblos a fin de generar propuestas que permitan el fortalecimiento de las mismas.

Entre los resultados de las mesas de trabajo realizada por los jóvenes indígenas, compartieron:

A la cultura maya urge difundirla como portadora del conocimiento, misma que nos fue legada por nuestros ancestros y no verla solamente como un sistema de creencias y tradiciones, porque quienes lo conocemos sabemos del valor que tiene, pesar de que en estos días es mutilada por el sistema educativo cuyos sus resultados están a la vista, los jóvenes mayas que egresan en sus aulas ya no quieren regresar a su territorio y mucho menos desean hablar con sus abuelos y de esa forma se alejan de sus enseñanzas.

Un ejemplo de lo que sucede en nuestra formación, lo vemos desde la casa, ahí nos enseñan la valía de los elementos de la naturaleza y de su relación divina con los dioses, los abuelos nos dicen que no maltratemos a los sapos, porque son los encargados de hacerles sus tortillas, y de esto en la escuela solo nos hablan de su naturaleza biológica y no de su estrecha relación con los humanos, y al final eso nos confunde.

Los jóvenes indígenas resaltaron “Estamos conscientes de lo que sucede en nuestras comunidad , por eso queremos tener una educación que permita que sigamos siendo comunidad y no a destruirla, tal como está sucediendo hoy en día, eso significa que necesitamos contar con una escuela que no mutile los conocimientos que traemos de nuestras comunidades y de los abuelos, sino que nos permita ver la importancia de esos saberes y de su aplicación en la vida actual.

Asimismo aclararon “Urge defender formas alternativas que permita darle uso a nuestros sistemas ancestrales de conocimiento, en donde se pone en práctica el manejo holístico de entender la vida, donde la economía y la generación de alimentos, va a la par con el cuidado y la reproducción de los saberes que permiten conservar los recursos naturales”

– Urge que nosotros (jóvenes) investiguemos y escribamos nuestros conocimientos ancestrales para recuperar y dar a conocer como concebimos la vida, a la par documente y muestren esos conocimientos que tenemos en referencia la religiosidad, literatura, plantas medicinales, filosofía, matemáticas, entre otros campos de la ciencia maya.

De tal forma que en las 3 mesas de trabajo, los participantes coincidieron “ Es de interés que re entendamos el papel de los hombres y de las mujeres mayas, en donde se respeten los derechos y los espacios que permitan desarrollar esta cultura ancestral y tenemos claro y recalcar que el papel que tiene la mujer indígena, en no sólo formar parte importante para la reproducción y el fomento de la cultura sino de los conocimientos que nos permita entender la riqueza y la valía de la cultura maya, en un entorno cada vez más globalizada”.

En síntesis “Queremos posicionar y reposicionar la importancia de nuestros saberes y conocimientos , mismos que permite ser como mayas”, subrayaron los participantes.

Durante el encuentro regional participó Luis Romero Santa Cruz, presidente del Consejo Directivo de Ku’untik México Intercultural, A.C, y Elizabeth Vázquez, Consejera Propietaria del Consejo Nacional de Seguimiento de Políticas Públicas del Instituto Mexicano de la Juventud (INJUVE); el Dr. Lázaro Hilario Tuz Chi, Presidente de la cátedra Alfredo Barrera Vázquez de la Universidad del Oriente (UNO); el presidente municipal de Valladolid, Roger Alcocer García; la Profa. Sandra de Fátima Romero Loría, Regidora de educación, Cultura y Juventud y Fomento Turístico.

Mientras que en las conferencias magistrales, los temas medulares que abordaron los especialistas, destacan “Nuestra lengua como parte importante para la formación de una identidad propia (Dr. Lázaro Tuz Chi); Fortalecimiento de liderazgos juveniles indígenas(Bernardo Caamal Itzá; Fortalecimiento y empoderamiento Lingüístico y Cultural de Jóvenes Indígena (Hilario Chi Canul).

Asimismo en este encuentro regional, participaron jóvenes delegados indígenas provenientes de diversas partes de la república mexicana, en esta ocasión representando al estado de Morelos, el joven Luis Enrique Romero Santacruz: San Luis Potosí, Jeremías Bautista Medina; Hidalgo, Nereo Bautista, entre otros estados vecinos, como Quintana Roo.

El encuentro indígena concluyó poco más de las 3 de la tarde del sábado 21 de diciembre, el cual fue promovido por un destacado grupo de jóvenes mayas egresados de la Universidad del Oriente (UNO) en coordinación con el Instituto de la Juventud, KU’UNTIK A.C y México Intercultural, el Instituto Nacional de Lenguas Indigenas (INALI) y el H. Ayuntamiento de Valladolid.

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