Sistema de Cargo de los Pueblos Indígenas 

Parte del reclamo de los Pueblos Indígenas de México es la autodeterminación a través de la autonomía, entendida ésta como la capacidad de decidir sobre su vida interna que permitan fortalecer su comunalidad, expresada en un sistema de instituciones existentes en cada comunidad y pueblos indígenas que en forma colectiva asumen sus miembros durante su vida. Estas instituciones giran en un sistema propio de autoridad (autogobierno), sistemas de creencias (religioso), sistemas de vida comunitaria (fiestas, organización de trabajo colectivo) y sistemas de reproducción social, cultural y educativo.

 

Sabemos que estas formas siempre se han practicado, como suceden con diferentes pueblos indígenas y a manera de ejemplo, el pueblo mixe, xapoteco y mixteco o los ODA’M del norte que practican el autogobierno a través de una serie de instituciones que prevalecen desde tiempos remotos.

 

Antes de que se tuviera una Ley Indígenas sobre elecciones por usos y costumbres en el Estado de Oaxaca, los municipios indígenas en dicho estado, que son la mayoría, siempre han tenido sus formas de nombrar sus autoridades, teniendo como característica la participación de los miembros de la comunidad en forma gratuita y elegidas por asambleas comunitarias. El estado, al no contemplar dentro de sus leyes, esta forma de gobierno, lo registraba como autoridades elegidos con el sistema de partidos, de tal forma los municipios autónomos en la practican lo registraban como priistas.

 

La intención de este artículo, es dar información de los sistemas de cargos de los pueblos indígenas, a través de asumir un cargo concreto de la comunidad de Tlahuitoltepec mixe, Oaxaca que desde tiempo atrás se viene practicando.

 

Empezaré por decir que este municipio está ubicado en la parte este del Estado de Oaxaca, como parte de la sierra mixe y del nudo del Zempoaltepetl, con una altura máxima de 3,500 sobre el nivel del mar, tiene una población aproximada de 10 mil personas.

 

Desde los años cincuenta, se ha caracterizado como municipio de alta expulsión, inicialmente en forma regional y posteriormente a nivel nacional y en menor medida a Estados Unidos.

 

Soy parte de esta migración, llegué a la Ciudad de México en 1985, con la intención de estudiar, claro autogenerando recursos económicos, trabajé como trabajador doméstico muchos años así pude avanzar algo de la academia.

 

Pude enfrentar dos formas de vida, la que conocí en mi juventud como miembro de la comunidad y la que conocí en la ciudad como extraño porque los códigos que había aprendido hasta ese momento no tenían vigencia en esa alteridad, inclusive llegaría a decir, eran contrapuestos, que se puede resumir en “uno existe gracias a la comunidad, mientras que la ciudad prevalecía la fuerza individual, a que todo existe gracias a uno”, aunado a la discriminación sobre el ser indígena, por parte de la sociedad y de los gobiernos local y federal al no tener disposiciones jurídicas sobre nuestra presencia individual y colectiva, con esto los extranjeros tienen mayores derechos.

 

El tema principal de platicarles el cargo que voy a cumplir en mi comunidad, denominado “Capitán de Festejos” que es parte del escalón de cargos que se asume. Ciertamente es un cargo enmarcado en el sistema religioso, pero es parte de los cargos civiles se que asumen como miembro de dicha comunidad, siendo el segundo cargo obligatorio después del topil.

 

Este cargo es básicamente para dar de comer a las bandas filarmónicas y a los visitantes que aceptan la invitación para participar en la fiesta patronal del 12 de diciembre.

 

Cuando niño, sabía que el primer cargo se asumía después del matrimonio como topil e inmediatamente después éste cargo, sin embargo los tiempos cambian, ahora los asumen matrimonios, solteras y solteros y más con la migración en donde las mujeres asumen una mayor autonomía y que les permite participar en los sistemas de cargos en la comunidad.

 

El cargo es un ritual de paso que reafirma la pertenencia a la comunidad y por parte de la comunidad reconoce como miembro de la misma, cumpliendo con ello el convenio 169 de la OIT, que una de las formas de pertenecer a un pueblo indígena es la autoasdcripción que significa definirse de una cierta comunidad (en este caso de la comunidad de Tlahuitoltepec) y por otro, la comunidad lo afirma, que va más de buscar prestigio como lo han afirmado algunos antropólogos sobre el sistema de cargos.

 

Es entonces una necesidad de participar en estos cargos, porque es parte de la vida de uno, como dije anteriormente, tiene que prevalecer la comunidad para que yo pueda prevalecer, de allí que es obligación propia que me permita sentir pertenecer a la comunidad y por tanto existir.

 

Esta afirmación lo comprueban los familiares y vecinos al participar en este cargo como ayudantes al evento, de tal forma que participan un promedio de 30 personas apoyan en la preparación de la comida y rituales, desde los preparativos, durantes y después de la fiesta que dura 20 días en promedio, siendo que tan sólo la fiesta es de 5 días.

 

En cuanto a la preparación de la comida, se preparan platillos propios en la que se degustan tamales de amarillo, caldos de res y pollo, atoles de maíz, mach, entre otros. En cuanto a bebida se degusta el mezcal, tepache con cacao y pulque.