México, D. F. A 21 de febrero del 2010
 
SR. EVO MORALES AYMA
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
PLURINACIONAL DE BOLIVIA

La Asamblea de Migrantes Indígenas de la Ciudad de México, se congratula de que usted se encuentre entre nosotros, aún sea que su estancia sea de paso; pues en el trayecto que sigue deja una estela de múltiples dimensiones, entre las cuales se aprecia la del guerrero que porta las armas del saber de los pueblos indígenas, que es profundo y comprensivo de lo humano y; también se le ve como un mitimae que anda con una cultura cuyas raíces son milenarias y tienen una amplitud para todo lo humano. Por ello es clara su imagen como guía no sólo político, sino también moral, dada su disposición a compartir sin transigir en los principios; su presencia e integridad nos anima a integrarnos en la conquista de una nueva era más humana; al respecto, resulta indeleble su afirmación de que, podrá equivocarse, pero nunca traicionar a la causa de los pueblos indígenas.

Si bien la situación de los pueblos indígenas de México es muy distinta que la de nuestros semejantes en Bolivia, estamos estudiando y adaptando las semillas del sur, para adaptarlas a nuestro suelo e historia singular; llegará el momento en que también reafirmaremos nuestra soberanía, rescatemos nuestras culturas y recursos naturales. La independencia, la libertad y la democracia no sólo estarán en las declaraciones, documentos y elecciones, sino en la práctica cotidiana del pueblo, ya que deberá ser él quién las conquiste y mantenga. Como bien lo ha señalado usted, los pueblos indígenas somos la reserva moral de la humanidad

El día de hoy usted recibirá el reconocimiento de un número significativo de organizaciones indígenas y no indígenas, pero que, por las limitaciones de tiempo y naturaleza diplomática de su visita, lo que perciba sólo será una mínima parte de todo el reconocimiento que, las organizaciones y pueblos indígenas de México queremos brindarle. Sabemos que no es fácil estar trazando y caminando sobre una vía muy distinta a la del neoliberalismo; ello no sólo da esperanzas a los pueblos indígenas, sino también para la humanidad y el mundo entero. Usted representa al primero de los grandes cóndores que buscan el encuentro con las águilas, más pronto que tarde, las águilas buscarán a los cóndores en una nueva era donde la guía sea la búsqueda del buen vivir y no la del mejor vivir.

Por la Asamblea de Migrantes Indígenas de la Ciudad de México