Hoy decimos que, efectivamente; somos la “reserva moral de la humanidad”. Pues a partir de nuestros conocimientos y saberes. Hemos logrado seguir sobreviviendo ante los embates de la modernidad.

Saludos a nuestros hermanos indígenas presentes en la Ciudad de México, y en todo el país que pertenecen a los pueblos:

Akateko, Amuzgo, Awakateko, Ayapaneco, Cora, Cucapá, Cuicateco, Chatino, Chichimeco, Jonaz, chinanteco, Chocholteco, Chontal de Oaxaca, Chontal de Tabasco, Chuj, Ch’ol, Guarijío, Teenek, Huave, Wixarika, Ixcateco, Ixil, Jakalteko, Kaqchikel, Kickapoo, Kiliwa, Kumiai, Ku’ahl, K’iche’, Lacandón, Mam, Matlatzinca, Maya, Mayo, Mazahua, Mazateco, Ayuujk, Mixteco, Náhuatl, Oluteco, Otomí, Paipai, Pame, Pápago, Pima, Popoloca, Popoluca de la Sierra, Qato’k, Q’anjob’al, Q’eqchí ‘, Sayulteco, Seri, Raramuri, Purepecha, Tekotepehua, Tepehuano del norte, Tepehuano del sur, Texistepequeño, Tlahuica, Tlapaneco, Tojolabal, Totonaco, Triqui, Tseltal, Tsotsil, Yaqui, Zapoteco, Zoque.

Quienes en esta Ciudad reproducimos el tequio, los rituales, las fiestas, mantenemos viva nuestras distintas lenguas, valoramos nuestra medicina tradicional, en general fortalecemos nuestra cultura e identidad. Aun lejos del territorio de origen.

Apostamos en la construcción de una sociedad alternativa. En donde estén presentes los valores y la cosmovisión de los pueblos indígenas. Pensamos que es posible convivir a partir de la Interculturalidad promoviendo una justicia equitativa y el respeto a los derechos humanos.

Como pueblos indígenas, tenemos historia, presente y futuro. Bajo estas premisas construimos nuestros sueños. A través de nuestra palabra queremos concretar acuerdos que posibilite seguir caminando con nuestra vida comunitaria.

Por tanto, seguiremos en la lucha para lograr la refundación del Estado y sus instituciones que garanticen condiciones de equidad y pluriculturalidad.

En un Estado Plurinacional, habría reconocimiento pleno para los Pueblos Indigenas: en las instituciones de educación, salud, de procuración de justicia, así como un desarrollo con identidad, un ambiente no racista, ni discriminatorio.

México, sin sus pueblos indígenas carece de identidad nacional, y los gobernantes deben escuchar nuestras peticiones, propuestas y luchas. No imponiendo leyes que solo continúan excluyendo a los pueblos indígenas.

Hoy estamos aquí en el corazón de México, denunciando:

  • Al sistema político mexicano y a los medios de comunicación corruptos y al servicio del sistema neoliberal.

  • La criminalización, persecución y represión de los movimientos sociales; en particular la lucha y resistencia de los Pueblos Indígenas.

  • El racismo como política de Estado.

  • Cualquier iniciativa de ley sobre derecho y cultura indígena que se presente ante la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Sin el consentimiento libre, previo e informado de los Pueblos y Comunidades Indígenas, como lo indican las disposiciones internacionales del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas.

  • Las Políticas Publicas paternalistas ajenas a nuestro espíritu comunitario e intercultural que continua dañando la dignidad de los pueblos y comunidades indígenas de la ciudad de Mexico, al no respetar las formas de desarrollo con Identidad y Autonomía

  • Al sistema educativo por excluir en las aulas la diversidad de lenguas y Cultura de los niños pertenecientes a un Pueblo Indígena, lo que genera la profundización de los prejuicios que alimentan el sentimiento discriminatorio de la mayoría de la sociedad.

  • La represión hacia las radios comunitarias, en todo el país.

  • La intromisión de militares en territorios indígenas cometiendo abusos, violaciones y asesinatos.

  • La implementación de las tecnologías de información y comunicación inadecuadas para el fortalecimiento de los pueblos indígenas.

Saludamos a los Pueblos y Comunidades que hoy están realizando sus encuentros en otros puntos.

Saludamos a nuestros niños, jóvenes, mujeres y abuelos. Invitándoles a seguir fortaleciendo nuestra vida indígena y reencontrándonos con la sociedad no indígena, para tener otro futuro para todos. Aprender a convivir con muchas lenguas. Les decimos a nuestros hermanos indígenas del Valle de México, de la nación entera:

Que juntos sigamos alimentándonos con nuestra comida, sigamos vistiendo con nuestra ropa, sigamos escuchando nuestra música, sigamos hablando nuestra lengua, sigamos reproduciendo nuestra vida comunitaria, sigamos escuchando a nuestros abuelos y abuelas, para seguir caminando con nuestros hijos. En cualquier lugar que nos encontremos hay que dejar latente nuestra presencia como pueblo, como indígenas.

Agosto 9 de 2011

Asamblea de Migrantes Indígenas de la ciudad de México