Por: Pedro González Gómez (AMI)

Los hechos de agresión colonial hacia los pueblos indígenas y su gobierno plurinacional de Bolivia, es una herencia de la invasión española iniciada desde hace 500 años y ahora sostenida por la derecha y el imperio yanqui, lo que confirma que sigue la embestida de conquista hacia america.

No es ajeno para el mundo que el gobierno plurinacional impulsado por Bolivia con sus pueblos originarios,  ha dado un aporte para repensar nuestra humanidad en relación a un gobierno democrático, incluyente a todos los pueblos que lo integran.

Uno de los aportes mas significativos de las civilizaciones indígenas de Bolivia es el respeto a la “madre tierra” evidenciando que el ser humano no es el centro del universo, si no, lo que en ella vive y en lo que ella existe, también los hermanos del sur han desarrollado un nuevo concepto de desarrollo, tomado de la sabiduría de sus ancestros que es el “Buen vivir” que se fundamenta en el Ama Sua (No seas ladrón), Ama Llulla (No seas mentiroso) y Ama Quella (No seas flojo) aprobado por la ONU.

La sabiduría milenaria de los pueblos originarios de Bolivia se convirtió en la base fundamental para reconfigurar el estado plurinacional incluyendo principios y normas de convivencia pacifica para generar una sociedad sin racismo, sin discriminación, de las civilizaciones que componen a la Bolivia actual, esta revolución democrática ha sido un ejemplo para el mundo y para otros pueblos que nos encontramos en otros puntos de la madre tierra, ha sido un referente de que otro mundo es posible, de que otra sociedad es posible, otro gobierno es posible, quedando demostrado que los pueblos indígenas son civilizaciones vigentes y mejor aún ofrecen un gobierno de avanzada que rebasa por mucho lo que los gobiernos imperialista occidentales pueden ofrecer, para nosotros el único significado del golpe de estado que hace la derecha es un retroceso que no significará mas que el flagelo colonial expresado en la pobreza, la violencia, la condena a un pueblo y la perpetuidad de su dominación.

Por eso pronunciamos enérgicamente como pueblos indígenas debemos de izar nuestra bandera en alto, nuestro pensamiento, nuestro corazón,  y seguir luchando por la autonomía, reconocimiento de los derechos indígenas, y en apoyo a la pronta solución pacifica.